Néstor Ortigoza estuvo en el club cuando peleaba por permanecer en la máxima categoría del fútbol argentino y luego regresó para terminar levantando la Libertadores. Es, sin dudas, uno de los principales emblemas del San Lorenzo campeón de América.
Recordado por su gol de penal ante Instituto, que selló la promoción y dejó a Boedo en Primera, y venerado por su grito -también de penal- ante Nacional de Paraguay en la final de la Copa, hoy el mediocampista alcanzó sus 100 partidos con la camiseta del Ciclón y recibió un homenaje por parte del presidente Matías Lammens. Más que merecido para un hombre que se bancó los peores momentos y festejó en los mejores. ¡Grande Orti!
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