El Ciclón volvió a tener una mala actuación en un partido que le salió todo mal. Nunca pudo superar a su rival, Lanús, que ganó porque fue más ordenado y mostró una mejor performance física durante los 90 minutos.
A los 17 minutos de la primera parte, Silvio Romero le pegó un codazo descalificador a Walter Kannemann, pero el árbitro Diego Ceballos no sancionó nada. El defensor de San Lorenzo tuvo que retirarse momentáneamente por un corte en el ojo izquierdo. Mientras atendían al Gringo, Lanús, que debió estar con 10 hombres, quedó con 11 y Romero, el agresor, asistió a Acosta para poner el 1 a 0.
Edgardo Bauza, entrenador azulgrana, se mostró molesto con lo sucedido y se lo hizo saber a la terna arbitral. Ahí sí Ceballos fue duro y expulsó al Patón, que tuvo que retirarse a los vestuarios con su equipo abajo en el marcador.
Pero esto no fue lo peor de la tarde en el Sur. Quince minutos después, Leandro Romagnoli es derribado y cae mal, a tal punto que se luxó el codo izquierdo. La imagen mostró una torcedura tremenda, temiendo lo peor. Gonzalo Verón tuvo que reemplazar al Pipi, que se retiró llorando en la camilla médica.
Así se fue el primer tiempo. El entre tiempo sirvió para aclarar un poco las ideas y cambiar la imagen de los primeros 45 minutos. Algo, poco, mejoró San Lorenzo, aunque no pudo superar el orden de Lanús, que empezó a mostrarse más cauto y a jugar de contra golpe.
El Ciclón lo buscó. El ingreso de Martín Cauteruccio por Néstor Ortigoza le dio más presencia en ofensiva, aunque el uruguayo sólo pudo generar situaciones aisladas o infracciones cerca del área. La más clara llegó al final, con un gran cabezazo de pique de Enzo Kalinski, que dio en el poste cuando Marchesín ya nada podía hacer.
San Lorenzo volvió a tener un mal partido, y sigue sin encontrar un funcionamiento claro. Es un equipo que se nota que le falta trabajo, que deberá trabajar algo más que un fútbol tenis.
¿Tienes alguna idea?
Comparte tu reacción o deja una respuesta rápida: ¡nos encantaría saber qué piensas!
