La crisis argentina lo arrastró hasta Estados Unidos a principios de siglo. En medio del San Lorenzo del ingeniero Pellegrini que hacía historia, Gabriel dejaba lejos a muchos de sus preciados tesoros entre los que se encontraban su hijo y el Ciclón, el club que lleva en el corazón.
En poco tiempo su primogénito tuvo el permiso para viajar y así lo hizo, pero le quedaba San Lorenzo a más de 10 mil kilómetros de distancia, o 6 mil millas como diría ahora que se acostumbró al sistema anglosajón de medidas.
Gabriel en su pasado fue jugador de futsal y de fútbol playa, con experiencia en Europa, e incluso se recibió de Director Técnico en el ATFA y fue entrenador de la tercera división de Almagro y ayudante de campo de Enrique Hrabina en su paso por la primera división del fútbol argentino. Le tocó enfrentar a San Lorenzo dirigiendo la reserva, fue en el estadio de Platense bajo un calor agobiante en la previa que el equipo conducido por Manuel Pellegrini le ganó 1 a 0 al Tricolor con gol de Bernardo Romeo.
Un día mientras miraba el aburrido y sin técnica fútbol estadounidense, pensó cómo podría sobrevivir en tierras gringas y también cómo haría para tener al Ciclón en EEUU. De esta manera surgió la gran idea de hacer las escuelas de fútbol para chicos de 5 a 16 años, a la cual le puso de nombre Cyclone Soccer, por la aproximación al mar y por San Lorenzo obviamente.
Alrededor de 500 pibes practican en la semana, y los fines de semana disputan partidos vestidos completamente de azulgrana. La mitad de los chicos son de origen latino, el 30 por ciento europeo y el 20 restante son nacidos en tierras norteamericanas. Cyclone empezó de a poco en 2004 y 11 años después ya cuenta con nueve escuelas desparramadas por el sur del estado de Florida.
A principios de año, aprovechando la pretemporada del primer equipo en Miami, Gabriel se acercó a la delegación azulgrana y los pibes de Cyclone Soccer salieron de la mano con los jugadores antes de enfrentar a Atlético Nacional. También, durante el entretiempo del mismo encuentro jugaron un partido frente a la escuela del club cafetero.
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