En los papeles, San Lorenzo no estaba para caer por 4 a 0 y mucho menos ante Unión, quien venía último en el torneo y no había podido ganar en las primeras fechas del campeonato. Pero el futbol tiene estas cosas y al “Tatengue” le alcanzó y le sobró para florearse ante el ciclón.
Sin ser el principal motivo, y disminuido fecha tras fechas, Montero no pudo contar en la quinta fecha con Uvita Fernández (el goleador del equipo y jugador mas desequilibrante), quien se sumó a la lista de bajas que completan Cerutti, Di Santo, y Andrés Herrera.
Más allá de los diferentes factores, Montero dudó hasta último momento con la dupla central y apostó por Donatti, quien no estuvo a la altura en el primer tiempo, al igual que una defensa que entró desconcentrada y no pudo frenar los embates “Tantegues”.
Sin brillar desde lo táctico, los resultados durante las primeras fechas del torneo y el liderato compartido habían maquillado el rendimiento y funcionamiento aunque era cuestión de tiempo. El equipo aumentó su involución futbolística sin poder crecer en el funcionamiento ni la generación de juego, mucho menos jugadas de gol.
Desde lo defensivo, los laterales sufrieron con la línea de cinco propuesta por el local y desde lo táctico el funcionamiento careció de coberturas quedando constantemente en inferioridad numérica desde los costados. Si bien Montero logró mejorar la cuestión vinculada al vestuario, los hermanos Romero no lograron aun gravitar en el equipo, entregando a cuenta gotas destellos de su calidad, la cual tampoco alcanzó para destacarse frente a un discreto rival.
De todas maneras, la anemia ofensiva y la poca solidez defensiva no fueron las únicas responsables de la caída, ya que el medio tampoco logró hacer pie tanto en la marca como en la generación. Gordillo quedó constantemente a destiempo en los retrocesos mientras que Ortigoza, con una marca escalonada, no logró armar juego y cayó en la insistencia de pases largos e indefinidos.
Sin embargo, el principal problema no habita en lo sucedido durante la primera mitad, sino también en la falta de variantes para poder dar vuelta un resultado. Es que a la hora de buscar cambiar la ecuación, no pudo contar con otro delantero con experiencia o volante ofensivo que pueda generar futbol, debiendo apelar a Mariano Peralta Bauer (Se sumó hace unos días al equipo), Francisco Galvan (Apenas unos minutos en primera) y Alexis Sabella (Ya jugó en todas las posiciones del mediocampo).
Finalmente, el ciclón cayó ante el último equipo posicionado en el Torneo y lo hizo con estrepito, acumulando una derrota que desnudó los errores y falencias azulgranas.
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