San Lorenzo sabe que el partido que tendrá el sábado podría comenzar a marcar lo que será el segundo semestre. Y es que luego de un mes donde el fútbol argentino se paró a raíz de la Copa América, el Ciclón recibirá a Huracán por la fecha seis de la Liga Profesinal con la latente necesidad de sumar de a tres para despegarse en la tabla de posiciones.
Mientras que Leandro Romagnoli continúa trabajando en el armado del equipo para poner lo mejor en cancha, un nuevo problema apareció en la institución. Todavía desde la dirigencia no abonaron las inhibiciones y por ende no podrán jugar los refuerzos hasta que eso suceda.
El monto actual que adeuda San Lorenzo es de 2.8 millones de dólares y corresponden a los pagos de Monterrey por Adam Bareiro, Xolos de Tijuana por Diego Rodríguez y Ferencvaros por Carlos Auzqui.
Según pudo conocer Mundo Azulgrana, una de ellas fue abonada en la tarde del martes pero aún restan levantar otras 2 para que los refuerzos tengan la habilitación de jugar el clásico.
Cabe recordar que una vez efectuado el pago el proceso tarda máximo 24 horas entre que el club afectado recibe el dinero y la FIFA da la aprobación.
La intención de la dirigencia es poder pagar las otras dos deudas a modo de puedan jugar todos los refuerzos ante Huracán pero al ser elevada la suma de dinero la situación está complicada.
De no poder estar disponibles el sábado si podrán jugar el martes cuando el Ciclón le toque visitar a Gimnasia en El Bosque.
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