Tras no concretarse su traspaso a Deportivo Merlo, el arquero Bruno Centeno (8/8/88) regresó a San Lorenzo y este miércoles practicó en el Bajo Flores. El oriundo de Pinamar mantiene sus ganas intactas de hacer carrera en Boedo, aunque sabe que acá no se permiten errores como los que tuvo justamente en su debut aquel 5 de marzo de 2009 en Paraguay, frente a Libertad, reemplazando al entonces lesionado Agustín Orión, en un juego vital de Copa Libertadores, que lo marcó.
– ¿Qué pasa, Bruno Centeno, que estás acá?
– No, nada. Estuvimos probando, hice una prueba en Merlo y estaban muy satisfechos con el rendimiento que tuve en la prueba pero me dijeron que para atajar indiscutible no, porque estaban viendo si lo contrataban a Pontiroli.
Y bueno, después esperando respuestas de Palestino de Chile, que hice una prueba a principio de año y lo tenían a Nereo Fernández, quien vino para Boca Unidos de Corrientes. Así que esperando eso y después, te digo la verdad, nada.
Así que por ahora pensando en entrenar acá en San Lorenzo, ver si me puedo ganar un lugar, estoy entrenando con el Selectivo, vine y me junté con los compañeros, hicimos fútbol, me sentí bien. Así que esperando a ver si sale algo o sino meterle para adelante y esperar a ver qué pasa.
– ¿Ya te descartó Ramón?
– No, no sé. Yo me presenté tarde también, por el tema este de las pruebas, es algo que no lo veo mal estar en el Selectivo. Igualmente Ramón se fija mucho en los chicos, ve el Selectivo y si estoy bien supongo que voy a subir, no creo que haya nada personal.
– ¿Vos querés ser indiscutido en un equipo de la B Nacional, por ejemplo, o podés pelear el puesto también?
– Yo quiero pelear el puesto, pero obviamente estoy falto de continuidad. Va a quedar medio egocéntrico, pero llegué a jugar en la primera de San Lorenzo, las condiciones las tengo, pero falta eso: continuidad, equivocarme, aprender y en un futuro venir acá y hacerlo de la mejor manera.
– ¿Qué fue lo que pasó concretamente con vos, Bruno? Llegaste a jugar en Primera División y después de repente se te cerraron todas las puertas. ¿Qué análisis hacés de todo lo que pasó?
– Cuando pasó lo que pasó que estuvo Miguel (Russo), venía sin jugar y también le puede pasar a cualquiera, entré tuve el rebote ese que encima fue la primer pelota, tampoco me llegaron mucho, fueron casi dos llegadas y dos goles. Y después contra Central, para mi gusto, no tuve que ver en los goles, pero tampoco fue que me lucí. Entonces ahí Miguel (Russo) tomó la decisión de darme un par de días libre para despejar la cabeza, después volví y ya nunca más jugué en Reserva ni nada. Y ya después se trajo a Hilario Navarro, se trajo a Migliore, arqueros de experiencia que hicieron y que están haciendo bien las cosas acá en el club. Y se hace difícil. Además, me jugó en contra el gusto de los técnicos para elegir los suplentes o quién jugaba en Reserva.
– Fueron un par de errores que te marginaron de la competencia…
– Sí, es lo que yo hablo con mi familia. El tema es que yo ya hace siete años que estoy acá en el club y la tuve que remar bastante en un montón de cosas. Y por dos errores sentís que se te va todo por la borda. Estás a la deriva, nadie te da una mano, tenés que andar buscando club… Es complicado. Pero estoy en la lucha, esto es fútbol, cuando estás bien, están todos, cuando estás mal, queda solamente la gente querida.
– Ramón Díaz dijo hace poco que a muchos chicos le hace falta maduración todavía. ¿Creés que a veces se hacen debutar juveniles de la cantera algo “verdes”, que se los apresura?
– Obviamente que no se puede armar un equipo con todos jugadores juveniles. Siempre tiene que haber algún pilar en el equipo para transmitir tranquilidad y vivencias que hayan pasado. El tema es que va por la necesidad del club. Los chicos están todos al tanto de que tienen que aprovechar el momento.
– ¿Tu idea es consolidarte en San Lorenzo y después tener la revancha en San Lorenzo, más adelante?
– Mi idea fue jugar siempre en San Lorenzo. Hoy por hoy no se puede hacer, por lo que hablamos de lo que pasó y que también a mí me jugó en contra que estuve medio shokeado por el suceso y no era el mismo. Ahora ya me siento bien, más maduro, estoy volviendo. Es un golpe fuerte, porque todo pibe quiere debutar, llegar y romperla, afianzarse, que hablen bien de él, salir en los diarios, pero se dio así, por mala suerte, y creo que las cosas se dan por algo. Y me sirvió para aprender y madurar un poco más.
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