Tuvieron que pasar dos encuentros, para que en el tercero Ramón apueste por poner a casi todos sus titulares, los que jugarán de entrada en el Clausura. O al menos, todos los que se encuentran en óptimas condiciones en este momento. Así afrontó el encuentro de esta noche ante un Racing que también salió con un equipo con mayoría de titulares. En la previa, el encuentro prometía.
Sin embargo, en el primer tiempo ambos equipos quedaron en deuda. En esa etapa San Lorenzo careció de juego en el ataque, y la línea media quedó algo desconectada con sus atacantes. Problema que seguramente se solucione con el regreso del Pipi Romagnoli en impecables condiciones. De todas formas, el Ciclón se las rebuscó. Si bien Velázquez con su altura es un faro en el ataque, también suele bajar unos metros para tomar contacto con el balón y el juego.
Sebi González fue el encargado de armar algo de juego, junto con el explosivo Menseguez, quien salió reemplazado en el complemento. Las chances fueron escuetas y carentes de peligro. El remate más peligroso de los de Ramón fue por obra de Aureliano Torres. El paraguayo ejecutó un gran disparo de larga distancia, que fue desviado por el arquero rival. Sin dudas, que los remates del volante son un gran recurso en este equipo, sobre todo porque se tratan de una mezcla de precisión, dirección y velocidad.
Y sin ir más lejos, muchos de los goles que hizo San Lorenzo en el pasado torneo, fueron fruto de pelotas paradas ejecutadas por el jugador. Antes, el que había avisado fue el equipo de Russo. Tras un centro, Lugüercio recibió sólo y el propio paraguayo llegó a tapar lo que sería el primer gol del partido. Eso y no mucho más en los primeros 45 minutos.
En el complemento, el partido levantó en cuanto a entretenimiento y chances. San Lorenzo salió hecho una tromba, tratando de cumplir el pedido de su técnico, de atacar más. Se hicieron un poco más frecuentes las proyecciones de Torres y las de uno de los refuerzos, Carmona, un jugador muy interesante y potente que promete.
Pudo ser a los cinco minutos, luego de un centro de Luna desde la derecha. Entraban en el área Menseguez y Velázquez, pero el primero no vio a su compañero, quiso cabecear y sin querer le movió la pelota al lungo y no se pudo convertir. Enseguida respondió Racing. Hauche fue por una pelota que se le iba larga, que le picó mal a Albil, y que luego logró mandar al corner.
Por momentos, el partido se hizo de ida y vuelta, pero sin demasiada intensidad. En los minutos siguientes, los de Russo avisaron muchas veces con remates de media distancia de Toranzo, un jugador con muy buen pie, especialista en este tipo de remates. Pero Albil pudo resolver todas las situaciones sin dramas. También el colombiano Moreno estuvo impreciso y no estuvo en sintonía para desequilibrar como suele hacer.
El Ciclón también lo tuvo con un gran bombazo, luego de un tiro libre indirecto, del ingresado Alvarado. Sin embargo, el remate se abrió y se fue desviado. Sobre el final casi lo gana Racing, pero Cáceres no logró definir con comodidad un rebote que le quedó dentro del área. Y ya no hubo tiempo para más.
Con este empate, San Lorenzo finaliza su participación en la Copa Ciudad de Mendoza con cuatro unidades y deberá esperar que la Academia no venza a Godoy Cruz para consagrarse como Campeón en dicha competición.
El próximo sábado 29 el Ciclón se despedirá de los torneos estivales, cuando enfrente a Boca Juniors por la Copa de Oro en la Ciudad de Mar del Plata, también con chances de consagrarse con el trofeo.
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