La semana ya se vio alterada. No era una más sin dudas. Desde la convocatoria histórica, ese 12 de abril que quedará en la retina de todos los hinchas, para dar ese gran paso para empezar a volver a Boedo, hasta el día que el presidente Abdo dijo lo que dijo y alteró la calma de Ramón, que no se guarda nada y responde todo. Por cierto, el almuerzo que tuvieron en la concentración atenuó un poco la calma…
San Lorenzo se enfrentaba al Lanús de Schurrer que llegaba en racha, y con la misión de ganar para prenderse, para ponerse como escolta del momentáneo líder River, y a la espera de sus inmediatos próximos compromisos.
Los primeros minutos vieron a un Ciclón algo ambicioso, con un gran nivel mostrado por el chico Luna, quien desbordó por la banda izquierda, ganándole las espaldas a Ledesma. Con él, llegaron las primeras oportunidades. Fueron tres remates, dos de media distancia y otro tras un enganche en el área, pero que se iría fuera. Carmona fue otro de los que se prendió mucho en el ataque. Un cabezazo suyo fue rechazado en la línea.
Lanús era muy previsible, y se movía poco. Sin embargo, supo aprovechar dos jugadas en las que falló el defensor Ferrari, que no lograba hacer pie. El que lo perdía era Balbi, primero con un remate de lejos, y luego, tras mandar el centro para Leandro Díaz, quien anticipó a todos, pero definió alto. A los 24, otra vez el peruano Carmona decía presente en el área Granate.
Tras impactar un corner, nuevamente de cabeza, Marchesín le tapaba su remate. Con el correr de los minutos, el partido cayó en su nivel, y ambos equipos se cedían la pelota, sin lograr hacer dos pases seguidos. En el local, Aureliano y Ortigoza eran los que intentaban bajar para tomar el balón y salir jugando desde la zona defensiva para crear juego.
Sobre el final de la primera etapa, Lanús tuvo una clarísima. Pizarro salió de contra, y con un largo pelotazo, Díaz se fue mano a mano, le ganó su duelo a Tula tras pechearlo, y ante la salida de Migliore, definió exigido, pero sin dirección. La pelota se fue despacito afuera, y ambos jugadores terminaron tendidos de dolor tras chocar. A falta de tres minutos para el final, el que lo perdió fue Velázquez, sólo y dentro del área, tras pase de Tula. La pelota se fue muy cerquita del palo.
En el complemento, San Lorenzo seguía dominando, pero la faltaba la puntada final. Luna seguía avisando, esta vez con un remate que tapó el arquero convocado por Batista, luego Salgueiro también con un certero remate, pero se iba apenas alto. Hasta que tuvo que ingresar él, el mismísimo Pipi, el ídolo de todos, el distinto.
En la primera que tocó en mitad de cancha, le cedió una gran habilitación a Menseguez, quién algo exigido ya que lo venía cerrando un rival y el arquero, definió por encima del ¨1¨. La pelota superó al cuidapalos y entró despacito en el arco rival. A partir de allí, se vieron las mejores jugadas del equipo de Ramón, en los pies de su ¨10¨. Lo tuvo el mismo Pipi con un remate débil que contuvo el arquero, y también en ese tiro libre que estrelló el travesaño.
Sin embargo, el Ciclón no lo definió y lo pagó caro. Lanús agarraba de contra mal parado al local y aprovechaba sus desatenciones defensivas. Así fue como a los 24 minutos, Paolo Goltz, justo un ex Huracán, aparecía sólo en el área y tras recibir un gran centro, definía cruzado ante un Migliore que nada tuvo que hacer. Los minutos restantes fueron desesperación pura, y poca claridad.
Pese a ello, San Lorenzo iba e iba, pero nada pudo modificar este empate. Los de Schurrer esperaron rezagados en su campo, atentos a lograr alguna contra para llevarse los tres puntos, pero no tuvieron puntería y el punto ya empezaba a conformar.
Un empate que deja un sabor a poco, que mantiene vigente el karma de local, de que apenas se lograron cinco puntos en casa, sobre quince en juego (sólo se le ganó a Boca). Poco, para un equipo que aspira a ser Campeón. Y extraño a la vez, ya que la campaña fuera del Bidegain es muy buena y contraria a lo que se viene mostrando en el Gasómetro. Además, se dejó pasar una gran chance de ponerse como escolta y esperar el partido del miércoles con Vélez, con la chance de llegar a la punta…
Algunos silbidos que se escucharon al final, son el fiel reflejo de la disconformidad de la gente. Y cada vez son más los cuestionamientos a Ramón Díaz, a quien en Junio le vence su contrato y hay rumores de que no seguiría en el club.
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