No hay actitud. Pero no hay que confundir actitud con huevos. Este San Lorenzo versión 2011 no tiene actitud para generar una idea de juego. Juegue quien juegue, nunca termina de cerrar la forma en la que quiere o intenta jugar. Siempre se termina en un centro a nadie.
La defensa de tres nunca fue real. Cuando el equipo no tiene la pelota, que es la mayor parte del tiempo, los dos carrileros bajan para transformar a la última línea en una de cinco. Sí, el mismísimo catenaccio italiano pero en tierras argentinas.
El cerrojo suele funcionar cuando lo aplica un equipo que sabe aprovechar las jugadas ofensivas que tiene. Por supuesto que este plan se elije cuando no hay jugadores de primer nivel en el ataque. No es el caso de San Lorenzo. Ante Vélez estuvieron en cancha Ortigoza, Aureliano Torres, Romagnoli, Salgueiro y Velázquez. Todos jugadores de primer nivel. A estos hay que sumarles Luna y Carmona –los carrileros- que no son ningunos negados.
Si el equipo tiene jugadores con características ofensivas ¿Por qué elige defender? De visitante le venía saliendo bien, hasta que cayó ante el Fortín. Al equipo dirigido por Ramón Díaz le faltó actitud para ir a buscar un partido que de ganarlo lo dejaba a un punto de la cima. Le faltó actitud para ir a buscarlo en un estadio neutral. Le faltó actitud para salir a comerle las piernas a un rival que venía con una seguidilla de partidos y viajes importantes.
De local sí sale a atacar. Pero no sabe cerrar las jugadas que genera. No convierte lo suficiente como para quedarse con los tres puntos. Y suelen agarrarlo mal parado defensivamente.
El campeonato sigue abierto, pero jugando así, es imposible que San Lorenzo pueda coronarse. Debe cambiar y reaccionar ya mismo si quiere llegar, por lo menos, con chances hasta las últimas fechas.
Ramón Díaz se jactó más de una vez de tener jugadores de mayor categoría en este equipo, comparándolo con el del semestre anterior. Lo cierto es que ambos sumaron 15 puntos a lo largo de las 10 primeras fechas. ¿Entonces está fallando el DT? ¿O el discurso es equivocado y los jugadores no son de tal nivel?
La realidad es que el equipo no tiene actitud para generar y respetar una idea de juego que le dé resultados. Además, cuando la mano viene cambiada y hay que poner otra cosa, tampoco lo hace. Entonces, la actitud y el poner huevos comienzan a mutar hasta transformarse en una sola cosa. Si el equipo no empieza a encontrar respuestas, los cuervos tendrán otra decepción.
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