¿Qué hacés si te invitan a jugar con amigos y te obligan a ponerte la camiseta de Huracán o la de Boca para salir a la cancha? Yo estoy seguro que vos, como hincha del Ciclón te negarías a usarla. Por ello me llama poderosamente la atención que muchos Cuervos defiendan que un jugador titular de nuestro equipo, por el que se hizo la máxima inversión de los últimos tiempos, de las críticas por haber usado la camiseta oficial de Boca Juniors en un partido benéfico.
Néstor Ortigoza tiene todo el derecho del mundo ( y nos enorgullece ) a prestarse a dar una mano en un evento a beneficio. Pero no puede usar de ninguna manera una casaca de un rival directo en lo deportivo y en lo cultural de nuestro Club.
Cuando el Club contrata a un jugador, no sólo lo hace para que entrene y juegue con nuestra camiseta. Un jugador firma un contrato para ser imagen del Club, referente de un equipo, modelo para juveniles de la Institución.
No imagino en que estrategia de Maketing de San Lorenzo entra que su incorporación estrella se ponga otra camiseta en una aparición pública. No imagino la imagen de Ortigoza seguida del slogan “San Lorenzo te necesita”. No imagino a los Cuervos corriendo a las sedes a asociarse por ver a su número 8 poniendosé una camiseta rival.
Hace unos meses explotaban los foros porque un chico de la novena se declaraba hincha de un club rival. Con razón los Cuervos despotricaban y hasta pedían la cabeza del pibe de 14 años. Hoy muchos defienden a Ortigoza diciendo que mientras rinda en la cancha, se le puede permitir. Como olvidando que el equipo está en el puesto número 15 de la tabla y que en el próximo torneo la promoción no será una oferta en un Outlet de ropa si no una dura realidad.
Me dirán que cambiaron los tiempos, pero no me imagino a alguno de los pibes de Lorenzo Massa disputando un amistoso con otra divisa. Hoy, 103 años después, todo vale y todo se permite.
Desde este espacio no le pedimos a Ortigoza ni a ningún jugador que sea hincha de San Lorenzo. Les pedimos respeto y compromiso, y si no lo hacen les pedimos que respeten los contratos firmados. Si no lo hacen ellos, lo deberán hacer los dirigentes.
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