Inicio » Postales de la excursión bahiense

Postales de la excursión bahiense

de aricoronel
A+A-
Reset

Mucho se habló de este supuesto cotejo de “seis puntos” o bisagra ante Olimpo. Especialmente por los sucesos vividos con Jonathan Bottinelli, que motivaron la postergación del compromiso frente a All Boys. Paradójicamente el sobresaliente de la fría noche de Bahía terminaría siendo el arquero y capitán Pablo Migliore, quien blanqueó en una nota con Olé que debieron separarlos, pese a negar los manotazos con Botti, puntualizando solamente una “discusión de hombres de carácter”.

Claro, antes Nano, el padre del Loco, había confesado en Radio Rivadavia que “hubo celos por la capitanía” entre el 6 y su hijo el 22. De no creer… Para colmo, el plantel azulgrana sufrió el viaje a Bahía, turbulento por una fuerte tormenta.

El contexto del match también molestó a los hinchas, pues muchos no pudieron estar en la cancha por la antipática medida impuesta por el Comité de Seguridad: cada simpatizante del Ciclón tuvo que llevar el carnet de socio y el DNI, además de aguantarse rigurosos controles de alcoholemia, Morpho Touch, perros rastreadores de drogas y detector de metales. Hasta hubo varios que decidieron entrar a la tribuna local…

Una gran cantidad de Cuervos de pueblos aledaños se vieron impedidos de ingresar al estadio Roberto Carminatti. No obstante, gente de Viedma, Carmen de Patagones, Neuquén, Punta Alta, Monte Hermoso, Ingeniero White y Bariloche pudo entrar, más obviamente representantes de la Peña Los Cuervos de Bahía.

Desde las 20 ingresó a la popular visitante un simpático personaje que no pasó inadvertido, pues permaneció en cuero hasta concluido el 1-1. Se trata de El Gordo Ventilador, que se olvidó de la baja temperatura (10 grados) y con su camiseta en mano la bamboleó al son de los cánticos de La Gloriosa, como si todavía hiciesen los 26 grados de la tarde.

Concluía la Reserva (cayó 1-0, pegando dos tiros en los maderos) y se oyó desde la tribuna santa el “Es para vos (bis), che Bottinellli, la p… que te parió”, que refrescó que no cayó para nada bien el accionar del blondo zaguero central. No obstante, afortunadamente, predominó el aliento a los sagrados colores.

El encuentro fue un sufrimiento constante. Pese al prematuro certero cabezazo goleador de Enzo Kalinski (3 minutos), el cual tuvimos que contarle a los integrantes de la Tercera, que recién se acomodaban en la platea (caso Gonzalo Ramírez, Mastrolía, San Román y Emiliano Mathías Tellechea), ubicados al lado de este enviado especial.  Ya a los 18’ se tuvo que ir del campo de juego Gonzalo Bazán, que pintaba para figura, por su lamentable fractura del codo derecho. Y la yapa negativa se completó con la expulsión del uruguayo Juan Manuel Salgueiro por un golpe sin pelota (32’), que condicionó al equipo, que ya no volvería a llegar nunca más al arco de Laureano Tombolini.

El gol de Julio Furch, de media chilena, sobre los 28’ del complemento, se veía venir desde mucho antes. El trámite era un monólogo del conjunto de Omar De Felipe. San Lorenzo sólo se dedicaba a aguantar, olvidándose de toda la gloriosa historia de sus 103 años. El pitazo final del habitualmente repulsivo Saúl Laverni proclamó el alivio. El comentario generalizado de los Cuervos fue “zafamos”, pero mimetizado con la preocupación por una nueva actuación que dejó más deuda futbolística.

Omar Asad valoró la igualdad por el contexto del jugador menos. Con el punto en suelo aurinegro siguió aferrado a la soga de la ilusión de un aceptable sprint final de torneo cosechando, de los 18 puntos posibles, al menos 14, para llegar a unas 29 unidades potables, para encarar mejor el certamen decisivo de la temporada 2011/2012, ese que define cuestiones importantes en materia  de descensos y promociones.

Finalizado el empate, en una parrilla de esta ciudad bahiense, la dirigencia azulgrana cenó y se lo vio al mismísimo presidente Carlos Abdo muy efusivo y hasta dando un discurso, donde hizo hincapié en el regreso a Tierra Santa, ganándose la ovación de los enfervorizados Cuervos allí presentes, que transformaron Bahía en Boedo por esas horas de trasnoche y de sueños de rápida vuelta al templo de Avenida La Plata. “Volver a Boedo hoy es prioridad”, tiró el mandatario, antes de invitar a brindar con champagne a todos, en medio de aplausos y gritos típicos de popular. Abdo compartió mesa con su hijo Federico, Sergio Constantino, Luis Gosso, Osvaldo Chahinian, Pablo Lapelosa, Gabriel Molina y Jorge Aldrey.

Imagínense si se hubiera ganado… Pero el cada vez más latente tema del retorno al barrio provoca que el sentimiento se exteriorice inmediatamente. Y está bien que así sea. Al margen que se necesita además que el equipo gane y responda en el terreno mostrando algo positivo y que sus protagonistas justifiquen que están nada menos que en San Lorenzo.

¿Tienes alguna idea?

Comparte tu reacción o deja una respuesta rápida: ¡nos encantaría saber qué piensas!

Te puede interesar