“Me dijeron que en el reino del revés nada el pájaro y vuela el pez… Me dijeron que en el reino del revés que un ladrón es vigilante y otro es juez…”, cantaba con inocencia María Elena Walsh. En el fútbol argentino existe también el reino del revés. Claro, sin esa inocencia infantil, sino con una impunidad que se grafica notablemente en la figura de Raúl Gámez. Vamos a ver cómo es este reino del revés…
Para Gámez todo se soluciona limitando el acceso del público. El ex presidente de Vélez Sarsfield, miembro de la barra de Vélez en su adolescencia, fue quien propuso jugar en su momento sin hinchas visitantes. Sí, justo él. Hoy debe estar feliz, y no porque su equipo haya alcanzado el triunfo. El marco brilló por su ausencia en un cuadro triste, sin el brillo que caracteriza al fútbol argentino: los hinchas.
Organizador de públicas provocaciones institucionales que nada tienen que ver con el folklore del fútbol, Gámez es el principal responsable del resentimiento que hoy padecen los cuervos y fortineros, algo que, a lo largo de la historia, nunca existió como tal.
En 2005, en una charla que brindó a estudiantes de periodismo en la escuela del Círculo de Periodistas Deportivos, Gámez reconoció querer “generar pica con San Lorenzo”, recordando aquel nefasto desfile de trofeos internacionales previo a un encuentro con el Ciclón en el Amalfitani.
“Había que hacérselo. Yo quiero pelear con San Lorenzo”, desafió el para muchos dirigente “modelo”. Una barbaridad el contenido de su discurso ante estudiantes de una carrera de comunicación. Su mensaje, distorsionado por la violencia, ya se instaló en las canchas lamentablemente. A los hechos hay que remitirse.
Gámez logró su propósito y está impune. No sólo no fue condenado por sus reiterados actos de fomentar la violencia entre dos instituciones, sino que se presenta en programas deportivos para hablar sobre cómo frenarla y combatirla o, peor aún, concurre él mismo a un partido que se dictaminó jugar a puertas cerradas, cuando los hinchas son los que debieron ingresar y no él
Pero en el reino del revés, los sanos que sólo quieren ver fútbol tienen prohibido el ingreso, y el generador de “pica” y que quiere “pelear con San Lorenzo” puede ingresar impunemente. Felicitaciones AFA, dirigencia deportiva toda y Comité de Seguridad. Para la próxima, al menos, no sean tan evidentes.
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